COMO LLUVIA SUABE QUE DEJA DE PASAR

Yo fui la rosa que se incendio en tu sueño; el nombre añil de ocho letras, de silabas heridas que ya no pronunciaste…

Yo fui un día algo querido para ti. Algo irreal que dejo de vivir en tus venas, como si en ves de vivirlo lo hubieras soñado… Y si olvidamos lo que creemos vivir, ¿cómo no hemos de olvidar lo que creemos soñar?

Yo fui una luz que ilumino tu vida, cuando juntos trepamos la montaña de las ilusiones.

Enamorados desde allá te mostré planetas y constelaciones.

Y aquel candil, aquella lámpara encendida – al paso del tiempo, al paso de la vida – se fue apagando en nuestros corazones.

Yo fui en tu vida el cardo del desierto; al verte floreció, pero sin querer te hirió al abrazarte; igual al rayo de luz que calienta tu piel y quieres atrapar inútilmente para siempre en tus manos…

Yo fui en tu vida todo eso.

Algo querido fui un día para ti.

Y si duele en la entraña lo que dejo de vivir, lo que se dejo de amar, ¿Cómo no ha de doler aquello que dejamos morir en el aire?

Así en tu vida, como lluvia suave deje de pasar…

Fui para ti la canción que se murió en la guitarra; la estrella fugaz que se volo en la noche; la alondra que ya no regreso…

Autor: Carlos Balaguer

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Acerca de tihuilo

Estudiante de Ing. en Sistemas y Computación
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